Deportes de agua · CGI Motion · 2026
Una pieza CGI de montaje para un hidrofoil de carbono conceptual: el producto se construye solo, tornillo a tornillo, y luego cae a oscuro para dejarse mirar. Dos mundos de luz en una sola pieza.
Sobre el proyecto
Cada tornillo tiene su timing.
La premisa
Nadie compra un foil por una atmósfera. Lo compra por la sección del ala, por el perfil del mastil, por cómo encaja el fuselaje. Es un producto técnico para gente que ya sabe lo que está mirando, y la imagen tiene que aguantar ese escrutinio antes de permitirse ser bonita.
Así que la pieza tenía un solo trabajo: que la geometría y el material se lean, exactos, en todo momento. La fibra de carbono lo pone difícil. Es el material que se desmorona en cuanto le quitas el fill, y lo oscuro es justo donde un producto así quiere vivir.
Nos propusimos demostrar que se pueden tener las dos cosas. Una pieza de producto que resulte técnicamente honesta para alguien que fabrica foils, y que a la vez tenga el aspecto de algo que una marca pondría en su página de lanzamiento.
Proceso y metodología
El carbono es el material más difícil de vender en oscuro: le quitas el fill y se convierte en una silueta. Modelamos mast, fuselaje y alas en Blender y metimos el trabajo en el shader: especular anisotrópico alineado a la dirección de la trama con un lóbulo de clearcoat encima, para que la fibra siga leyéndose dentro de la sombra en vez de morirse ahí. La animación funciona con el mismo principio. Los tornillos nunca entran a velocidad constante: se acercan rápido, hacen una pausa de tres frames en la boca del agujero y se asientan con un ease-out largo, cada uno desfasado del siguiente para que nada aterrice sincronizado. La pieza está iluminada dos veces: un set técnico claro para el montaje, un vacío negro a dos rims para el reveal, y una transición entre ambos donde el key cae y los rims suben.
Dirección de arte
La decisión que mandó sobre todas las demás: el carbono tiene que sobrevivir a la oscuridad.
Eso es un problema de shading antes que de iluminación. Especular anisotrópico alineado a la dirección de la trama, con un lóbulo de clearcoat encima, para que la fibra siga leyéndose dentro de la sombra en vez de morirse en silueta. Si eso falla, no hay rim que lo salve.
Luego el timing. Los tornillos nunca entran a velocidad constante. Se acercan rápido, hacen una pausa de tres frames en la boca del agujero y se asientan con un ease-out largo, cada uno desfasado del siguiente para que nada aterrice sincronizado. Una máquina monta a metrónomo. Una pieza de producto tiene que montarse como si hubiera alguien haciéndolo.
La pieza está iluminada dos veces. Un set técnico claro para el montaje, donde manda la legibilidad. Un vacío negro a dos rims para el reveal, donde al objeto le toca dejarse mirar. Y una transición entre los dos, donde el key cae y los rims suben.
Resultado
La pieza de montaje es un formato, no un truco. Cualquier producto hecho de piezas se puede construir en pantalla: el montaje vende la ingeniería, el reveal vende el acabado, y el espectador aprende el producto sin que nadie le cuente nada.
Lo que se lleva de aquí es el shading. El setup anisotrópico de carbono es ya un material que llevamos a cualquier composite tejido: mastiles, cuadros, componentes de bici, cascos, raquetas. Lo mismo con la iluminación a dos mundos, un set técnico y un reveal oscuro dentro de un mismo movimiento continuo, que sirve para cualquier objeto que haya que explicar primero y admirar después.
Y la regla de timing se queda. Nada aterriza sincronizado. Es la decisión más pequeña de la pieza y la que separa una pieza de producto de un turntable de CAD.






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Ubicación
España